Preguntas frecuentes

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¿Cómo puedo saber si tengo un problema de infertilidad y si necesito un tratamiento?

Si después de mantener relaciones sexuales regulares durante un año (o 6 meses cuando la mujer es mayor a 35 años) sin el uso de anticonceptivos, no se logra el embarazo, es recomendable que la pareja acuda a un ginecólogo especializado en Biología de la Reproducción para saber si existe algún problema de fertilidad.

De acuerdo con los resultados de los estudios, el médico determinará el tratamiento necesario.

¿Qué es la Fecundación In Vitro (FIV)?
Es un Tratamiento de Reproducción Asistida de alta complejidad.  La Fecundación In Vitro (FIV) consiste en obtener óvulos de una mujer, previamente estimulada con medicamentos hormonales inductores, y espermatozoides de su pareja, para hacer la inseminación de los óvulos en el laboratorio, en un recipiente de vidrio (in vitro)y así lograr la fecundación.  Los óvulos ya fecundados o embriones son colocados en el útero de la mujer varios días después, donde se espera que ocurra la implantación y el desarrollo del embrión, tal y como sucede en un embarazo natural.

¿Cuál es la diferencia entre inseminación y FIV?
En ambos tratamientos se hace una estimulación ovárica mediante la aplicación de medicamentos hormonales durante 10 días en promedio, sin embargo en la inseminación las dosis son más bajas que en la FIV. Por otro lado, en la inseminación se introduce el semen ya capacitado y preparado en el útero de la mujer para que los espermatozoides lleguen hasta el óvulo y ahí se lleve a cabo la fecundación. En cambio, en la Fertilización
In Vitro se extraen los óvulos y se realiza la fecundación en el laboratorio en un recipiente de vidrio, para después introducir los embriones resultantes en el útero de la mujer.

¿Cuánto medicamento me voy a aplicar?
La dosis de medicamentos hormonales que se administran en los tratamientos es variable, dependiendo del tipo de tratamiento y de las características de cada mujer. Los tratamientos de inseminación y de Fecundación In Vitro inician con la aplicación diaria de  medicamentos durante alrededor de 9 a 11 días.

¿Cuál es el efecto que tienen los medicamentos hormonales? 
La respuesta a los medicamentos varía de una persona a otra. Ocasionalmente, los medicamentos pueden generar algún efecto secundario de poca importancia como dolor de cabeza moderado, cambios en el estado de ánimo (mayor irritabilidad o sensibilidad), inflamación abdominal leve, aumento gradual y ligero de peso, fatiga, náuseas, bochornos o inflamación moderada en las piernas. Muy raras veces, pueden presentarse síntomas mayores como dolor de cabeza intenso o dolor constante en el abdomen. Es recomendable reportar al médico cualquier sensación que cause inquietud, a fin de darle seguimiento.

¿Cuál es el riesgo del tratamiento?

Los tratamientos de inseminación y de Fertilización In Vitro representan un riesgo muy bajo para la mujer. Por una parte, las dosis de medicamentos hormonales que se indican son muy bajas y controladas. Por otra parte, durante los días de estimulación hormonal se lleva a cabo un seguimiento de la respuesta del organismo a las hormonas, a través de ultrasonidos y de mediciones hormonales en la sangre. De acuerdo con la respuesta a las hormonas, el médico va ajustando la dosis de medicamento que se requiera. Si la respuesta a las hormonas es muy elevada, puede incluso suspenderse el tratamiento para evitar cualquier riesgo.

En el 1.3% de los ciclos de FIV puede presentarse una complicación conocida como “Síndrome de Hiperestimulación Ovárica”, el cual consiste en el crecimiento súbito de los ovarios, incremento rápido en los niveles hormonales y retención excesiva de líquido en la cavidad abdominal o en los pulmones. El tratamiento para eliminar estos síntomas consiste suspender los medicamentos hormonales, que la mujer guarde reposo absoluto y permanezca bajo vigilancia médica. Esta es una condición transitoria que generalmente dura alrededor de una semana.

¿Cuánto tiempo dura el tratamiento?
La inseminación intrauterina tiene una duración aproximada de 13 días. Inicia el segundo día del ciclo menstrual con la aplicación de medicamentos hormonales durante 10 días aproximadamente. Después de otros dos días, se deposita el semen previamente preparado en el fondo del útero. La Fecundación In Vitro tiene una duración de 16 a 18 días. Los primeros 10 días corresponden a la aplicación de los medicamentos hormonales, alrededor del día 13 se realiza la captura de óvulos y aproximadamente 5 días después se colocan los embriones en el útero.

¿Cuánto tiempo tengo que esperar para hacer otro tratamiento?
Lo más recomendable es esperar uno o dos ciclos menstruales después de un tratamiento, antes de iniciar el siguiente. De este modo puede “descansar” el organismo, así como la persona.

¿Cuántas veces se puede hacer el tratamiento, existe algún número determinado?
La inseminación intrauterina (inseminación artificial) es un tratamiento que puede repetirse varias veces en un período relativamente corto de tiempo, ya que físicamente es poco traumático y no requiere de períodos prolongados de espera entre un intento y otro. Es recomendable realizar cuatro intentos consecutivos y si al término de éstos no se logra el embarazo, intentar la FIV. 
La FIV es un tratamiento que también puede repetirse, sin embargo, más que citar un determinado número de intentos recomendado, es necesario analizar toda la información que resulta después de finalizar cada ciclo y considerar si es conveniente repetirlo, cuales son las modificaciones que se harían en un siguiente intento, o si es más recomendable proponer otro tipo de tratamiento. 
Además del aspecto clínico, los factores económico, físico y emocional, juegan un papel muy importante en la pareja para la toma de decisiones.

¿Hasta qué edad me puedo hacer un tratamiento?
La edad límite en la mujer para que le sea realizado un tratamiento varía de acuerdo con el criterio del médico y con la reserva ovular  de la mujer, es decir, la cantidad y la calidad de óvulos que produzca. En algunas clínicas, la Fecundación In Vitro se realiza en mujeres de 35 años de edad como máximo. En otras clínicas, no existe un límite de edad establecido. Con respecto a los tratamientos con donación de óvulos, existe un consenso mundial en el límite de edad de la mujer, el cual es de 50 años. Esto significa que con el programa de donación de óvulos incluso algunas mujeres que ya iniciaron con el proceso de menopausia, pueden lograr el embarazo.

¿Puedo hacer ejercicio durante el tratamiento?
Es posible realizar ejercicio durante la primera semana del tratamiento, siempre y cuando no sea de alto impacto. En general se recomiendan actividades físicas suaves evitando aquellas que requieran de gran esfuerzo.

¿Cuántos embriones se pueden  transferir?
Normalmente se transfieren uno o dos embriones dependiendo de varios factores como las condiciones físicas de la mujer, la calidad de los embriones, la existencia de alguna cirugía previa en la matriz y el número de hijos. En la última década, la tendencia en los tratamientos de Fecundación In Vitro, ha sido reducir el número de embriones transferidos para evitar el riesgo de los embarazos múltiples.

¿Cuál es el porcentaje de éxito de los tratamientos?
En promedio, el porcentaje de éxito de la inseminación intrauterina (inseminación artificial) es de 13% aproximadamente. Con respecto a la Fecundación In Vitro, es de alrededor de 30% a 40%. En cada pareja, estos porcentajes pueden variar dependiendo de las condiciones físicas de la pareja, de la edad, del factor de infertilidad, de la clínica y del tipo de tratamiento.

¿Al hacer el tratamiento queda garantizado el embarazo?
El hecho de realizar un tratamiento no garantiza el embarazo. Cada vez que se lleva a cabo un tratamiento existe un cierto porcentaje de éxito, es decir, de lograr el embarazo. Este porcentaje varía dependiendo del tratamiento, del factor que causa la infertilidad y de las características de cada pareja. Es conveniente consultar con el médico cuál es el porcentaje de éxito estimado al iniciar el tratamiento.

¿La primera prueba de embarazo garantiza que estoy embarazada?
La primera prueba positiva no siempre garantiza que hay un embarazo. Para confirmarlo, es necesario hacer dos mediciones de los niveles de la “hormona del embarazo”  (Gonadotrofina Coriónica) en la sangre y un ultrasonido. La primera medición se realiza  alrededor de 15 días después de la inseminación o de la transferencia de los embriones (en el caso de Fecundación In Vitro) y la segunda tres o cuatro días después. Cuando la mujer está embarazada, el nivel de hormona en la primera prueba debe estar dentro de los parámetros indicados y esta cantidad debe duplicarse en la segunda prueba. Posteriormente, al cabo de una semana el médico realiza un ultrasonido. Cuando hay un embarazo, éste es confirmado mediante la presencia del saco gestacional y del latido cardíaco del embrión.

¿Puedo quedar embarazada de dos o más bebés?
En los tratamientos de inseminación y de Fecundación In Vitro alrededor del 80% de los embarazos son de un sólo bebe. Alrededor del 20% de los embarazos son gemelares y tan sólo el 1% son de más de dos bebés. El objetivo de estos tratamientos es lograr el embarazo de un solo bebé y reducir al máximo la probabilidad de un embarazo múltiple. Una forma de lograrlo es administrar dosis muy controladas de medicamentos hormonales en la inseminación a fin de que se liberen únicamente uno o dos óvulos y de transferir uno o dos embriones en la Fertilización In Vitro.

¿Existe mayor riesgo de que mi bebé presente alteraciones genéticas si me embarazo a través de un tratamiento que si me embarazo en condiciones naturales?
El riesgo de malformaciones congénitas y alteraciones genéticas en los bebés concebidos mediante Técnicas de Reproducción Asistida como la Fertilización In Vitro, es el mismo que en aquellos que provienen de un embarazo natural.

¿El mismo médico que hace el tratamiento puede llevar el embarazo?
Muchos médicos especialistas en Biología de la Reproducción, dedicados a los tratamientos de infertilidad, practican la obstetricia regularmente y pueden darle seguimiento al embarazo. Es recomendable preguntarle a su médico especialista, si puede llevar también su embarazo.
¿De qué manera afecta la endometriosis la posibilidad de embarazarse?
La endometriosis es una enfermedad que se caracteriza por la presencia del endometrio (tejido que recubre el interior del útero) fuera del útero, en los ovarios, en la cavidad abdominal o en otros órganos. Cada mes, este tejido responde a los cambios hormonales engrosándose y desprendiéndose, al igual que en el interior del útero, resultando en un sangrado interno, el cual ocasiona que los tejidos alrededor se inflamen. Cuando la endometriosis llega a los ovarios, puede ocasionar que se formen quistes fibrosos que rodean a la sangre y así provocar la disminución de sus funciones. La endometriosis es una de las tres causas más importantes de la infertilidad femenina.

¿Sufren algún daño los embriones al ser congelados o pierden sus capacidades durante el tiempo que permanecen congelados? 
Los embriones al ser congelados pueden sufrir daños en la membrana celular, ya que son células con un alto porcentaje de agua.  El agua al congelarse, puede formar microcristales que dañen la membrana celular.  En este caso, los embriones dañados no son viables.  El daño que sufre un embrión solamente puede ser detectado hasta el momento de ser descongelado. Los embriones que no sufren ese daño, no pierden su potencialidad ni capacidades durante el tiempo que permanecen congelados.

¿En qué consiste la donación de gametos? 
La donación de gametos se refiere a la donación de óvulos y de espermatozoides. Este procedimiento es realizado cuando el hombre no produce espermatozoides o cuando la mujer no produce óvulos o éstos tienen una calidad muy baja. En el caso de los óvulos, la donación se lleva a cabo mediante la Fertilización In Vitro, en la cual se utilizan los óvulos de la donante. Los embriones resultantes son depositados en el útero de la mujer receptora. Con respecto a los espermatozoides, la donación puede realizarse a través de inseminación artificial o Fecundación In Vitro, usando el esperma del donante. Generalmente, la donación es anónima, es decir, que la persona donante y la receptora no se conocen, aunque en algunos casos, la pareja prefiere que la persona donadora sea un familiar o alguien allegado. Las personas donantes son sujetas a pruebas médicas y psicológicas, a fin de seleccionar aquellas con buen estado de salud y libres de enfermedades.

¿Cómo se seleccionan a los donantes?
Los donantes son hombres y mujeres en edad reproductiva, que voluntariamente acceden a donar sus gametos. Para ello, es necesario realizar una serie de exámenes clínicos y una valoración psicológica, para comprobar que tengan un buen estado de salud  física y mental, y que se encuentren libres de enfermedades. En general, las pruebas clínicas que se realizan a los donantes (hombres y mujeres) son: VIH, Hepatitis B, Hepatitis C, VDRL (sífilis) y a las donadoras además Toxo IGG y Rubéola IGG. Por otra parte, se realizan entrevistas y pruebas psicológicas de evaluación.

¿Es muy costoso el tratamiento?
El costo del tratamiento es muy variable dependiendo de la cantidad de medicamento que se requiera y del tipo de tratamiento. 

Existen tratamientos de baja complejidad que involucran desde únicamente dosis muy pequeñas de medicamentos hasta los que consisten en aplicar medicamentos hormonales, realizar ultrasonidos y determinaciones hormonales, y procedimientos sencillos de inseminación.

También existen tratamientos de alta complejidad que involucran la aplicación de medicamentos hormonales, ultrasonidos, determinaciones hormonales, procedimientos especializados, costo de laboratorios, e incluso la donación de gametos. Los tratamientos de baja complejidad son menos costosos que los de alta complejidad. En todo caso, es muy importante consultar con la clínica el costo del tratamiento y que éste especifique muy claramente lo que incluye.

¿Cubrirá mi seguro médico los gastos de mi tratamiento?
Hasta el momento, las compañías aseguradoras en México no cubren los gastos derivados de la infertilidad.  En algunos países como Estados Unidos y Francia, existen compañías aseguradoras que sí cubren este tipo de tratamientos.  Es recomendable, en todo caso, que usted consulte a su agente de seguros para determinar si su seguro cubre alguno de estos estudios de diagnóstico o tratamientos.

¿Existen créditos o facilidades de pago para los tratamientos?
Algunas instituciones bancarias en México ya otorgan créditos específicos para tratamientos médicos, con varias opciones de pago. Estos créditos también incluyen tratamientos de infertilidad.

¿Si vamos a iniciar un tratamiento y vivimos en el interior de la República Mexicana o en el extranjero, cuánto tiempo debemos permanecer en la ciudad de México en total?
El tiempo de estancia en la ciudad de México es variable dependiendo del tipo de tratamiento y de la posibilidad de coordinarlo con otro médico en su localidad.

Si existe en su ciudad un médico que pueda iniciar el tratamiento, usted deberá permanecer en la ciudad de México durante una semana aproximadamente. De lo contrario, es necesario que usted permanezca desde el inicio de su tratamiento, es decir, alrededor de 15 a 20 días. Su médico le informará si es posible coordinar el tratamiento con algún otro médico en su localidad y cuánto tiempo deberá usted permanecer en la ciudad.

¿Cuáles son los beneficios del apoyo emocional
El apoyo emocional puede ser de gran utilidad. Su principal objetivo es ayudar a las personas a manejar los cambios físicos y emocionales que experimentan ante la infertilidad, así como con los tratamientos médicos, que pueden ser molestos e invasivos. Para muchas personas, el objetivo puede ser cómo lidiar con la respuesta de la pareja. Para otros, puede ser cómo elegir el tratamiento correcto o cómo empezar a explorar opciones diferentes al tratamiento. Y para otros puede ser cómo controlar el estrés, la ansiedad o la depresión. Las personas pueden trabajar con emociones tales como el miedo, el enojo, la tristeza, de modo que puedan expresarlos, fortalecer sus recursos personales o comunicarse más claramente con los demás. La crisis de la infertilidad puede representar para muchas personas una oportunidad para el crecimiento personal.

¿Qué impacto tiene la infertilidad en el bienestar emocional y psicológico?
La infertilidad puede ser uno de los eventos más dolorosos de la vida. Afecta tanto al hombre y a la mujer, de manera individual, como a la pareja. Afecta igualmente, todas las áreas de la vida: emocional, física, familiar, social, espiritual y financiera. La infertilidad tiene una gran repercusión emocional y genera una amplia gama de sentimientos como tristeza, enojo, esperanza, culpa, vergüenza, ansiedad, frustración, inseguridad, desilusión, miedo, como una “montaña rusa” emocional, salvo que la persona vive en constante incertidumbre porque no sabe cuánto tiempo durará el viaje ni cuál será su desenlace. Puede evocar sentimientos de pérdida importantes. Enfrentar las múltiples decisiones médicas y la incertidumbre que la infertilidad conlleva, puede generar un gran desgaste emocional y conflicto para la mayoría de las parejas.

¿Cómo puedo saber si necesito apoyo emocional o psicológico?Es normal que durante la experiencia de infertilidad la persona tenga altas y bajas emocionales, especialmente en ciertos momentos del tratamiento, cuando es necesario tomar decisiones importantes en muy poco tiempo. En estos momentos, puede ser muy útil platicar con la persona encargada del apoyo emocional y psicológico de la clínica, para clarificar su pensamiento y  tomar las decisiones más adecuadas para usted y su pareja. Sin embargo, si durante un tiempo prolongado usted o su pareja presenta los síntomas descritos a continuación, es recomendable que busque ayuda profesional:

    • Altos niveles de ansiedad.
    • Estados de tristeza persistentes.
    • Pérdida de interés en actividades sociales y cotidianas.
    • Dificultad para pensar en otra cosa que no sea su infertilidad.
    • Aislamiento social.
    • Dificultad de concentración y de habilidad para lograr tareas.
    • Sentimientos persistentes de coraje, amargura, pesimismo, culpa, minusvalía o inutilidad.
    • Sensibilidad, vulnerabilidad e inseguridad constantes.
    • Relaciones tensas con su pareja, familia, amigos y/o colegas.
    • Cambio en sus patrones de sueño y/o de alimentación (aumento o disminución de peso).
    • Pérdida del deseo sexual.
    • Incremento en el uso de alcohol o drogas.
    • Ideas de muerte o suicidio.